El Reino de España, cuya capital es Madrid, tiene la mayor parte del territorio en la península ibérica. El territorio nacional español ocupa seis de siete partes de la península, linando con Portugal y en el noreste, en los Pirineos con Francia y el pequeño Principado de Andorra. Además de Gibraltar, también pertenecen al territorio español el archipiélago mediterráneo de las Baleares y el atlántico de las Canarias, así como las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, sitas en la costa norteafricana.

El paisaje de España se caracteriza por seis grandes cordilleras, que recorren el territorio nacional. En el norte los Pirineos, con picos de hasta 3400 metros separan a España del resto de Europa. En el oeste, la cordillera cantábrica con alturas de hasta 2600 metros se une a los montes gallegos, de mediana altura. En el centro de la península ibérica se encuentra la Cordillera Central que luce picos de hasta 2600 metros. La Sierra Morena, de menor altura, separa más abajo la meseta central de la depresión del Guadalquivir y en la zona meridional de España recorre la costa mediterránea desde Gibraltar hasta Valencia la Cordillera Bética con hasta 3482 metros y la conocida Sierra Nevada, el punto más alto de la península. Sin embargo, la montaña más alta de España no se encuentra en la península, sino en las Islas Canarias, el Teide, en Tenerife.

Pero España no es una solo una Meca para alpinistas, senderistas y amantes de la naturaleza, sino que todos los años atrae a millones de turistas que ocupan las playas de la costa mediterránea y de las islas más populares como Mallorca, Menorca, Tenerife o Gran Canaria. El clima español realmente favorece el turismo. En Galicia, Cantabria, Asturias, Navarra y el País Vasco predomina una clima más bien atlántico, que se caracteriza por un verano de temperaturas suaves e inviernos muy lluviosos. Los amantes del sol prefieren, por eso, la zona mediterránea y las islas, donde rige el clima mediterráneo continental con veranos cálidos y temperaturas invernales suaves que a menudo invitan a darse un baño durante todo el año.

En los últimos años la población española aumentó considerablemente, dado que muchos turistas pasan no solo las vacaciones allí, sino que adquieren un inmueble para garantizarse la residencia. En España, el porcentaje de extranjeros supera el doce por ciento del total de la población. Las grandes urbes, como Madrid, Barcelona o Valencia ofrecen por su tamaño excelentes condiciones, si bien los inmuebles no son precisamente económicos en esas zonas. Quien desee adquirir un inmueble para las vacaciones probablemente acudirá a la „Pequeña Alemania“, la isla de Mallorca, la mayor de las Baleares; o a las Islas Canarias, por ejemplo Tenerife. Los propios españoles prefieren además de un piso en la ciudad una casita en el campo o en la costa.

El que desee adquirir un inmueble en España debe solicitar siempre un peritaje o un dictamen pericial de una oficina de expertos. Pues la estructura de los inmuebles en muchos casos no corresponde a los estándares habituales en Alemania. La mayor parte de los expertos inmobiliarios cooperan con peritos inmobiliarios españoles, de forma que se puede obtener una comparación con los estándares alemanes si se desea adquirir un inmueble en el soleado sur.